Legend SK

domingo, 21 de diciembre de 2008

Análisis: Mirror's Edge

Juego: Mirror's Edge.
Género: Plataformas - Acción.
Plataformas: PC, PS3, Xbox 360. (Analizamos la versión de PS3)

En esta generación parece que todo lo que sea innovar es bueno. Da igual si el juego globalmente es una mierda, si innova en la jugabilidad hay que darle de 8 para arriba. ¿Os acordáis de Nintendogs? Ni dieces que se llevó el condenado. Pero cuidado, Dios me libre de comparar aquella bazofia disfrazada de videojuego con Mirror's Edge, solo os quería transmitir que un juego que es mínimamente innovador no tiene por qué ser la reostia, por mucho que se empeñen los medios “especializados”.

Lo cierto es que Mirror's Edge no es mal juego, es una experiencia única me atrevería a decir, pero una experiencia a la que se le podría haber sacado mucho más jugo. Muchísimo más.

El filo del espejo.

Todo transcurre en una ciudad cuyo nombre no se sabe en todo el juego. A saber si de forma intencionada o es que realmente se olvidaron de ese pequeño detalle. En esta ciudad existe un régimen opresivo, dictatorial. Un régimen que coharta la libertad de sus habitantes y que quien no está de acuerdo con lo que hay, se ve perseguido por las fuerzas del orden.

Pero como en todas las movidas de este tipo, siempre hay un grupo de gente inconformista que lucha por su libertad, y por la de los demás. Son los llamados runners. Los runners funcionan como una especie de sociedad que se encarga de transmitir los mensajes de sus afeminados y cobardes clientes que no son capaces de expresarse a viva voz por miedo a la represión. La forma por la que los runners hacen de mensajeros es simplemente corriendo de un sitio a otro por los tejados de los enormes edificios de la ciudad. En Mirror's Edge nos tocará manejar a una runner llamada Faith.

Con estas premisas empieza un argumento que me atrevería a etiquetarlo como de los peores que se han hecho en esta generación. Un argumento que no tiene nada, ni chicha, ni intriga, nada. Algún que otro giro argumental ultra previsible y nada más. Se nota que los de DICE (los creadores del juego) quisieron centrarse en la jugabilidad sin importarle una mierda todo lo demás. Pero es que además de ser malo, está llevado de una forma pésima, cortando de pleno toda la posible inmersión a la que pudieras estar sometido por su brillante jugabilidad. El juego está dividido en 8 capítulos, entre medio de cada capítulo se nos mostrará una secuencia animada al estilo novela gráfica de Metal Gear Solid Portable, aunque bastante mejor dibujado, en la que se nos meterá argumentalmente en el siguiente capítulo.

Señores de DICE, o todo dibujitos, o todo gráficos molones, pero lo que habéis hecho en Mirror's Edge desentona lo que no está en los escritos.


El mejor simulador de dar saltitos por edificios de esta generación.

Mirror's Edge presenta una jugabilidad bastante engañosa. Yo mismo cuando veía vídeos de él no sabía que estilo de juego era. Es incluso habiendo jugado y todavía dudo de su estilo real de juego. No cabe duda que Mirror's Edge inventa un nuevo género, una mezcla entre plataformas y acción nunca vista antes, no al menos de forma tan buena.

Lo viviremos todo en primera persona ante los ojos de nuestra protagonista Faith. El control, aunque al principio parece algo complicado, ya que se usan todos los botones del mando, a poco que juguemos notaremos como es increíblemente fluído. Cada salto, cada golpe, cada caída, lo viviremos como si fueramos nosotros los que nos movemos por la ciudad. En los saltos nos moveremos de nuestra silla de forma inconsciente para intentar coger impulso. Y es que Mirror's Edge consigue de forma espectacular meternos de lleno en su jugabilidad. La respiración de Faith al correr, la perspectiva de la cámara cuando cogemos cierta velocidad, todo está pensando para hacernos sentir que estamos ahí de verdad. Adrenalina y vértigo es lo que más sentiremos jugando. Adrenalina y vértigo al pegar un salto de un edificio a otro y no saber si llegaremos o nos romperemos el cráneo en el intento. De verdad hay que elogiar el trabajo que han hecho con su jugabilidad.

Pero desgraciadamente no es oro todo lo que reluce, esta jugabilidad tan buena se ve drásticamente diezmada por culpa de una estructura que repite hasta la saciedad unos patrones durante toda la aventura. Corre hasta tal punto, ¡oh, sorpresa¡ ¡policías esperándote! ¡huye hasta este otro punto!. Y así capítulo tras capítulo, hora tras hora. Se hace horriblemente repetitivo. Quizás varía un poco al final del juego, en el que estás tan rodeado de gente que si no te lías a tiros (pasando casi a ser un FPS) no avanzas nada. Porque sí, en determinados momentos podremos usar armas de fuego, aunque evidentemente la movilidad de Faith queda muy limitada, tanto que ni podrá subir obstáculos prácticamente (por lo que no podremos avanzar). Lo malo de esto es que el control con armas es muy impreciso. Pero es que Mirror's Edge está pensado para no usar la lucha nunca, te invitan a correr y correr, sin pararte siquiera a derrotar a los “malos” que te persiguen o encuentras por el camino. Aunque te dan libertad para elegir cómo quieres pasártelo, y eso se agradece.

Hay que destacar que abusan enormemente de la mecánica ensayo-error en muchísimos momentos. Esa rapidez, esa fluidez que se presume vuelve a ser cortada de raíz por culpa de esta estúpida mecánica que nos hará repetir determinados momentos decenas de veces.


El filo del monitor.

Gráficamente es vergonzoso el petardeo constante del vsync. La desincronización vertical o como queráis llamarlo. Me explico para quien no sepa de lo que estoy hablando. En Mirror's Edge se produce constantemente durante todo el juego el efecto llamado “desincronización vertical”. Esto tan chungo es que la pantalla literalmente se parte en dos (desincronizandose la parte de arriba con la de abajo) debido a que la frecuencia de refresco es diferente a la tasa de frames, estos son enviados antes de que la pantalla se “actualice” y se produce ese efecto tan molesto. Creo que me he explicado bien xD. Lo más preocupante no es que se producza esto, no, lo más preocupante es que casi nadie en sus análisis del juego lo mencionen. ¿Cuánto os han huntado para que ni lo nombréis, machotes?

Dejando de lado esto, lo demás cumple bastante bien. La iluminación juega un papel fundamental, cegándonos el sol cuando vamos corriendo frente a él. Y cosillas así similares, vamos, lo mínimo que habría que pedirle a un juego así. Tampoco es que sea espectacular gráficamente, pero sí que está por encima de la media.


Hay poco más que mencionar de Mirror's Edge, la BSO es prácticamente inexistente, un tipo de ritmo que se repite según que situación estemos viviendo (tensión, tranquilidad, intriga) durante todo el tiempo y nada más. El doblaje está totalmente en español, y cumple medianamente bien.

A medias tintas.

No puedo hacer otra cosa más que lamentarme al ver como el gran potencial que este juego tiene no se ha sabido aprovechar. Un argumento triste (y con triste me refiero a penoso), una estructura, tanto argumental como jugable aún más triste, y un apartado gráfico vergonzoso, por el tema de la desincronización vertical, hacen de Mirror's Edge un juego totalmente prescindible. Lo único que lo salva es su exquisito sistema de juego, que posiblemente sirva de precedente en futuros títulos.

Si queréis probar algo nuevo, y ciertamente satisfactorio (por el simple hecho de ser innovador y no ser una basura como las innovaciones que nos vende Nintendo), os aconsejo que juguéis, aunque con media hora ya habréis visto todo lo que Mirror's Edge ofrece. Consejo: alquilarlo.
Los que simplemente queráis un buen juego de forma global, creo que deberíais esperar a su segunda parte. Los chicos de DICE han conseguido crear un gran sistema de juego, simplemente deben pulir los otros aspectos para convertir a esta saga en algo grande.

A pesar de contar con otro modo de juego ajeno al principal, el “contrarreloj”, que simplemente es correr por todos los escenarios en el menor tiempo posible, como si de un juego de carreras se tratara, Mirror's Edge no ha levantado en mí ni la más mínima motivación para seguir echándole horas después de haber terminado la historia principal. Se me ha hecho repetitivo, largo (y eso que dura siete horas...), pesado, frustrante por momentos. No quiero volver a tocarlo, la verdad.

Es un juego muy mediocre en casi todos sus aspectos, un quiero y no puedo constante. Lo único que hace que no caiga en picado y al final se salve es su innovador y exquisito sistema jugable. Vosotros decidís, ¿estáis dispuestos a disfrutar de un buen apartado jugable sacrificando con ello los demás aspectos?

Nota de Legend SK: 5

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